El incremento del uso de la Moringa oleífera o árbol de la libertad que se viene dando en el país desde hace varios meses es una respuesta de receptividad de los dominicanos a las reflexiones cortas del comandante Fidel Castro publicadas por el nuevo Herald del pasado 18 de junio, quien recomendó el uso masivo de este árbol por su gran contenido nutritivo.
Aunque hay varios documentales que relatan las virtudes de este árbol, no es hasta que el líder revolucionario cubano afirmara que este árbol es una fuente inagotable de nutrientes que se produce la euforia de su adquisición actual.
Este árbol se viene cultivando desde hace muchas generaciones en diferentes países del mundo. Proviene del norte de la India y se utiliza para prevenir la desnutrición tanto para animales como para los seres humanos. En muchas regiones como en África y Asia se utiliza como vitamina.
Se puede utilizar desde las hojas para hacer té o ensaladas que sirven como energizante, y el tallo que se puede raspar y exprimir, obtener el jugo y utilizarlo en la piel lacerada, hasta las semillas que se hace aceite aromático para cocinar o lubricantes.
Como planta se debe producir en tierras de climas calientes, pocas aguas y mucho sol. Tanto su producción como su adquisición son económicas.
Hay mucha gente en el país que está buscando la Moringa porque además se ha dicho que sirve para curar muchas enfermedades como la diabetes, el estreñimiento y la presión arterial. También se afirma que posee sustancias antioxidantes que sirven para prevenir el cáncer.
He conversado con varias personas quienes me han confirmado que después de estar usando el té de la hoja Moringa, la necesidad de ingerir o suministrarse medicamentos ha desaparecido. Dicen que resecan esta hoja en un espacio caliente, sin exponerla al sol, la trituran en una licuadora hasta hacerla polvo, mezclan una pequeña porción de este en agua caliente, le añade azúcar al gusto y la ingiere.
Admiten que aún cuando hay estudios muy avanzados no se ha obtenido resultados científicos que comprueben estas cualidades.
Independientemente de que sirva para curar o no algún tipo de enfermedades, se ha comprobado que esta hoja es un energizante nutricional y podría convertirse con el tiempo según los resultados individuales obtenidos, en una alternativa al alto costo de la medicina.